La pradera natural asturiana con varias vertientes, cercana al mar, o zona más montañosa alberga distintas pratenses naturales y otras de cultivo ,los pastos y falsos céspedes de viviendas unifamiliares. El césped como tal es un producto agrícola elaborado, complejo de alto mantenimiento y poco ecológico. Tiene sus sentido en zonas deportivas, construcciones o edificios de características arquitectónicas definidas y propósitos divulgativos y formativos.
Más allá un césped es un lujo que al coste económico que cada cual se pueda y quiera permitir hay que añadirle un coste ambiental , una huella de carbono y en ocasiones un coste social no desdeñable. ¿Qué estamos observando en estos tres últimos años? Pues un aumento de temperatura media, precipitaciones más intensas con riesgo de escorrentía pero que dejan menos agua útil y un alargamiento del verano, segamos más a mediados de abril que a principios de junio y las siegas bajas dejan ver zonas despobladas, clavas, yerba seca y suelo agrietado en zonas sin sombra. La propuesta en praderas al sol es la siega alta, lo más alta posible, estéticamente puede resultar inadecuada por proporción en jardines
de viviendas tipo adosa .Mucho hay que hablar esos jardines embotellados, pero en praderas superiores a 500 metros cuadrados no se nota la diferencia y en un finca alargada la imagen es personalmente más agradable. Debemos dar sombra a parte de esa pradera, tendremos yerba más verde, húmeda y mejor suelo, microfauna. Podemos optar por la recogida del césped y amontonar y compostar o por el mulching que funciona pero obligará a un escarificado y seguimiento de esa materia orgánica en descomposición. El mulching nos obliga a segar no estrictamente en seco pero resulta si conveniente que tras ese tipo de siega vengan días de sol y aire para secar los restos y que apelmace y pudras sobre el suelo, luego tiene su complejidad amén de que toda máquina se vende (anuncia) ahora preparada para mulching pero no es así en realidad.
A nuestra pradera no han de faltarle arbustos, árboles frondosos, arbolillos, rosales, parras y zonas d vegetación "salvaje" a la sombra,refugio para aves, reptiles, pequeños roedores, mamíferos, insectos, vida en general. Setos , líneas de arbolado, zonas de acopio de restos vegetales si bien dan un aire rústico son islas de humedad y biodiversidad que podemos dejar desnaturalizarse a su aire o compostarse si bien si no existe la urgencia de usarlo como enmienda la reabsorción natural
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